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Message: Entry: The Architecture of Perpetual War Link: http://www.takimag.com/site/article/the_architecture_of_perpetual_war#3403 Post contents: With all its flaws, the United Nations can act as a brake when the US is hellbent on a crusade. Nations like France or Russia tend to have a more pragmatic, common sense of the world, and act on it. They tend to live in the real world and do not get sidetracked by abstractions. That's why the hartred against the French who have made their own experience with getting stuck in a colonial war and nearly ending up with a civil war because of it. When people like that tell you not to do something they know what they are talking about. They've been there and done that. To illustrate the wisdom we can get, I am including the letter that a Communist dupe called Francisco Franco wrote to president Johnson about Vietnam "Excelencia: He rogado a mi embajador le transmita mi sincero enjuiciamiento de la situación en Vietnam del Sur. En los últimos meses se ha incrementado la agresión abierta contra el pueblo y el Gobierno del Vietnam y les han sido impuestas muy graves cargas a las fuerzas armadas y al pueblo vietnamita. Durante dicho período, como VE. conoce, y a causa de la firme y rígida oposición de Hanoi y Pekín, no han podido tener éxito los reiterados y constructivos esfuerzos realizados por muchos gobiernos para llevar este problema a la mesa de conferencias. A lo largo de estos últimos días he estado revisando la situación a la luz de recientísimos informes, procedentes de mis colaboradores de mayor confianza. Aunque aún no se han adaptado decisiones definitivas, puedo decirle que parece seguro será necesario incrementar las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos en un número que podría igualar, o ser superior, al de los 80.000 hombres que se encuentran ya allí. Deseo sepa V.E. que al propio tiempo que realizamos este importante esfuerzo adicional, continuaremos haciendo todo posible esfuerzo político y diplomático para abrir paso a un arreglo pacífico. Continuaremos también usando toda clase de prudencia y moderación para evitar que la guerra pueda extenderse en el continente asiático. Nuestro objetivo sigue siendo el de que finalice en Vietnam toda injerencia exterior de forma que el pueblo de dicho país pueda decidir su propio futuro. En esta situación debo expresarle mi profunda convicción personal de que las perspectivas de paz en Vietnam aumentarán grandemente en la medida en que los necesarios esfuerzos de los Estados Unidos sean apoyados y compartidos por otras naciones que comparten nuestros propósitos y nuestras preocupaciones. Sé que su Gobierno ha mostrado ya su interés y preocupación concediendo asistencia. Le pido ahora que considere seriamente la posibilidad de incrementar dicha asistencia mediante métodos que indiquen claramente al mundo y quizás especialmente a Hanoi— la solidaridad del apoyo internacional a la resistencia contra la agresión en Vietnam y al establecimiento de la paz en dicho país. He pedido al embajador Duke se ponga a su disposición para cualquier consulta que desee hacerle sobre este asunto. Sinceramente, Lyndon B. Johnson PRESIDENTE DE LOS EE.UU. DE AMERICA" CARTA DE RESPUESTA DE FRANCO : "Mi querido Presidente Johnson: Mucho le agradezco el sincero enjuiciamiento que me envía de la situación en el Vietnam del Sur y los esfuerzos políticos y diplomáticos que, paralelamente a los militares, los Estados Unidos vienen desarrollando para abrir paso a un arreglo pacífico. Comprendo vuestras responsabilidades como nación rectora en esta hora del mundo y comparto vuestro interés y preocupación, de los que los españoles nos sentimos solidarios en todos los momentos. Comprendo igualmente que un abandono militar de Vietnam por parte de los Estados Unidos afectaría a todo el sistema de seguridad del mundo libre. Mi experiencia militar y política me permite apreciar las grandes dificultades de la empresa en que os veis empeñados: la guerra de guerrillas en la selva ofrece ventajas a los elementos indígenas subversivos que con muy pocos efectivos pueden mantener en jaque a contingentes de tropas muy superiores; las más potentes armas pierden su eficacia ante la atomización de los objetivos; no existen puntos vitales que destruir para que la guerra termine; las comunicaciones se poseen en precario y su custodia exige cuantiosas fuerzas. Con las armas convencionales se hace muy difícil acabar con la subversión. La guerra en la jungla constituye una aventura sin límites. Por otra parte, aun reconociendo la insoslayable cuestión de prestigio que el empeño pueda presentar para vuestro país, no se puede prescindir de pesar las consecuencias inmediatas al conflicto. Cuanto más se prolongue la guerra, más se empuja al Vietnam a ser fácil presa del imperialismo chino, y aun suponiendo que pueda llegar a quebrantarse la fortaleza del Vietcong subsistirá por mucho tiempo la acción larvada de las guerrillas, que impondrá la ocupación prolongada del país en que siempre seréis extranjeros. Los resultados, como veis, no parecen estar en relación con los sacrificios La subversión en el Vietnam, aunque a primera vista se presente como un problema militar, constituye, a mi juicio, un hondo problema político; está incluido en el destino de los pueblos nuevos. No es muy fácil al Occidente comprender la entraña y la raíz de sus cuestiones. Su lucha por la independencia ha estimulado sus sentimientos nacionalistas; la falta de intereses que conservar y su estado de pobreza les empuja hacia el social-comunismo, que les ofrece mayores posibilidades y esperanzas que el sistema liberal patrocinado por el Occidente, que les recuerda la gran humillación del colonialismo Los países se inclinan en general al comunismo, porque, aparte de su poder de captación, es el único camino eficaz que se les deja. El juego de las ayudas comunistas rusa y china viene siendo para ellos una cuestión de oportunidad y de provecho. Es preciso no perder de vista estos hechos. Las cosas son como son y no como nosotros quisiéramos que fueran. Se necesita trabajar con las realidades del mundo nuevo y no con quimeras. ¿No es Rusia una realidad con la que ha habido que contar? ¿No estaremos en esta hora sacrificando el futuro a aparentes imperativos del presente? A mi juicio, hay que ayudar a estos pueblos a encontrar su camino político, lo mismo que nosotros hemos encontrado el nuestro. Ante los hechos nuevos, no es posible sostener la rigidez de las viejas posiciones. Una cosa es lo que puedan acordar las grandes naciones en Ginebra y otra es el que tales decisiones agraden a los pueblos. Es difícil de defender en el futuro y ante los ojos del mundo esa división artificial de los países, que si fue conveniencia de momento dejará siempre abierta una aspiración a la unidad. Comprendo que el problema es muy complejo y que está presidido por el interés americano de defender a las naciones del sudeste asiático de la amenaza comunista; pero siendo ésta de carácter eminentemente político, no es sólo por la fuerza de las armas como esta amenaza puede desaparecer. Al observar, como hacemos, los sucesos desde esta área europea, cabe que nos equivoquemos Guardamos, sin embargo, la esperanza de que todo pueda solucionarse, ya que en el fondo los principales actores aspiran a lo mismo: los Estados Unidos, a que el comunismo chino no i nvada los iterritorios del sudeste asiático; los Estados del sudeste asiático, a mantener a China lo más alejada de sus fronteras; Rusia, a su vez, a que su futura rival, China, no se extienda y crezca, y Ho Chi Minh, por su parte, a unir al Vietnam en un Estado fuerte y a que China no lo absorba. No conozco a Ho Chi Minh, pero por su historia y sus empeños en expulsar a los japoneses, primero, a los chinos después y a los franceses más tarde, hemos de conferirle un crédito de patriota, al que no puede dejar indiferente el aniquilamiento de su país. Y dejando a un lado su reconocido carácter de duro adversario, podría sin duda ser el hombre de esta hora, el que Vietnam necesita. En este interés superior de salvar al pueblo vietnamita y a los pueblos del sudeste asiático, creo que vale la pena de que todos sacrifiquen algo. He deseado, mi querido Presidente, haceros estas reflexiones confidenciales en el lenguaje directo de la amistad. Aunque sé que muchas están en vuestro ánimo, le expongo lealmente mi juicio con el propósito de ayudar al mejor servicio de la paz. y del futuro de los pueblos asiáticos Suyo buen amigo, Francisco Franco JEFE DEL ESTADO ESPAÑOL" Dear President Johnson: I thank you profusely for the sincere judgement you send me about the situation in South Vietnam and the political and diplomatic efforts that, along with the military ones, the United States are making to lead to a peaceful resolution. I understand your responsabilities as a major power at this time in the planet, and I share your interest and worry, to which us Spaniards always feel solidary. I also undestand that a military withdrawal from Vietnam by the United States would affect all the security systems of the free world. My military and political experience letst me appreciate the great difficulties in the effort that you are commited to: a guerrilla war in the jungle has avantages for the indigenous insurgents, who, with few elements can keep at bay very superior number of troops; the most powerful weapons lose effectiveness when facing the atomization of the objectives; there are no vital points that can be destroyed to win the war; communitations are chancy, and it takes large manpower to protect them. Given convetional weapons, it is very difficult to end the insurgency. War in the jungle is an open-ended endeavor. On the other hand, even recognizing the ever present question of prestige that this endeavor represents for you country, it is not possible to forget the immeditate consequences of the conflict. The longer the war lasts, the more it pushes Vietnamn to be prey to the Chinese imperialism, and even if it were possible to break the power of the Vietcong, for a long time there would be residual guerrilla action, which would mean that you will be occupying for a long time a country in which you will always be foreigners. The results,as you see, do not seem to be proportional to the sacrifices. The insurgency in Vietnam, even though at first seems a military problem, is, in my opinion, a profound political problem; one which is always present in the situation of the new nations. It is not easy for Western nations to understnd the feelings and root of these questions. Their struggle for independence has aroused their nationalist sentiments; the lack of interests which to conserve, and their porvery pushes them towards social-communists, which offers them greater possibilities and hopes that the liberal system endorsed by the Western world, since this system reminds them of the humiliations of colonialism. Countries tend towards communism because, aside its power of attraction, it is the only way that produces results left for them. The game of extracting help from chinese or russian communists is for them a question of opportunity and profit. We must keep these facts in mind. Things are as they are, not as we would wish them to be. We must work with the world's realtiy, not with daydreams. Isn't Russia a reality with which we have had to face? We may be in danger of sacrificing the future to illusory demands of the present In my judgement, we must help these countries to find their political way, as we have found ours. . When facing new facts, it is not possible to hold on to the rigidity of old positions. It is one thing what the big powers agree to in Geneva, and another that such decisions please the peoples to whom they apply. It will be difficult to defend in the future such artificial divisions of countries, even if was convenient at is time, because they do not destroy the aspiration to unity. . I undertand that the problem is a complex one, and it is dominated by the american interest to defend the Asian Southwest nations from the communist menace; but since this menace is of a political character, it is not to be conquered by the force of arms. . As we observe these things from Europe, it is possible that we may be mistaken. Nevertheless we hope that it can find a solution, since after all the main actors wish it: The United States want to keep the chinese communists from invating Soutwest Asia; the Southwest Asia states, to keep China as far away as possible; Russia, too, that its future rival, China, does not expand, and Ho Chi Minh, for his part, wants to unite Vietnam in a strong state and to avoid being absorbed by China. I do not know Ho Chi Minh, but by his history and his efforts to expel the japanese first, the chinese afterwards, and the french later on, we must believe him a patriot who would not desire to see his country destroyed. In spite of his being a recognized strong adversary, he could be key man, the one that Vietnam needs. In the superior interest to save the vietnamese people, and the people of Southwest Asia, it is needful that we all sacrifice something. I have wished, dear President, to give you these confidential reflexions in the direct lagunage of friendsihp. Even though that many consierations press on you, I loyaly offer you my judgement to help with peace and the future of the asiatic peoples. . Your good friend. Francisco Franco JEFE DEL ESTADO ESPAÑOL" Sent at: 2008 10 12